Reseña del curso Recursos y herramientas para la mejora de la comunicación entre la Administración y la ciudadanía by Paloma Blasco Fernández is licensed under CC BY-NC-SA 4.0
El curso Recursos y herramientas para la mejora de la comunicación entre la Administración y la ciudadanía se celebró del 18 de noviembre al 12 de diciembre de 2024, en el Centro Asociado de Tudela de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). El programa constó de 11 horas divididas en 6 sesiones teórico-prácticas, impartidas por por Iria da Cunha y Susana Viñuales, profesoras de la UNED, y Sara Pistola, doctora en Lingüística Aplicada por la misma universidad.
En este contexto, la formación tuvo como objetivo ofrecer conocimientos sobre los textos administrativos, además de presentar recursos y herramientas en línea para mejorar la comunicación entre la Administración y la ciudadanía. Dirigido a un público diverso, que incluyó personal de la Administración pública, estudiantes e investigadores en lingüística aplicada, y docentes de ciencias sociales y jurídicas, la iniciativa abordó los principios del lenguaje claro y cómo implementarlos en contextos profesionales.
La primera sesión, dirigida por Iria da Cunha, exploró la evolución histórica del lenguaje administrativo y definió el concepto de lenguaje claro como una forma comunicarse que facilita la comprensión y el uso de la información, según la norma ISO Plain Language, traducida al español y catalán en la norma UNE. También se diferenciaron el lenguaje claro, orientado a toda la ciudadanía, y la lectura fácil, destinada a colectivos con dificultades de comprensión. La ponente analizó campañas de éxito internacionales, como el Plain English Movement en el Reino Unido y el Plain Writing Act en Estados Unidos, y destacó iniciativas en el ámbito hispanohablante, como la Red Panhispánica de Lenguaje Claro. Finalmente, se presentaron aplicaciones en sectores como la salud y la economía, que resaltan su impacto en la transparencia institucional.
En esta línea, la segunda sesión, dirigida por Susana Viñuales, profundizó en el lenguaje administrativo desde una perspectiva teórica, en la que destacó que el 78 % de los textos en este ámbito no cumplen con los principios básicos de claridad. Este problema afecta especialmente a documentos de ayudas y becas, que muchos ciudadanos no solicitan por su complejidad.
Asimismo, Viñuales presentó una clasificación basada en criterios como la relación emisor-receptor, y destacó tres categorías: textos dirigidos a la ciudadanía (notificaciones, resoluciones), textos entre órganos administrativos (circulares, notas interiores) y textos que la ciudadanía dirige a la Administración (solicitudes, recursos). Además, analizó y explicó las características y funciones de géneros textuales como las resoluciones, actas y notificaciones.
También presentó un proyecto de investigación que depuró una lista inicial de 195 términos relacionados con textos administrativos hasta reducirla a 35 géneros textuales, siguiendo criterios como la exclusión de subtipos y la consideración del emisor-receptor. Esta clasificación resulta útil para mejorar la claridad de las comunicaciones administrativas, automatizar la redacción de textos mediante herramientas tecnológicas y proporcionar una base sólida para la formación académica y profesional en este ámbito.
En la tercera sesión, Sara Pistola hizo hincapié en la importancia de preparar al alumnado para la redacción de textos administrativos en su desempeño profesional. Este estudio, que involucró a 756 profesionales del Ayuntamiento de Madrid y 1296 estudiantes de grados relacionados con las ciencias jurídicas en la UNED, reveló las dificultades a las que tanto el personal de la Administración como los estudiantes del Grado en Ciencias Jurídicas se enfrentan cuando tienen que estructurar el texto, usar el vocabulario adecuado e identificar al destinatario.
En esta sesión también se presentaron herramientas para mejorar la redacción, como modelos y plantillas, manuales de lenguaje claro, formación específica y tecnología basada en inteligencia artificial, aunque la ponente indicó que era necesario que el usuario tuviera formación para sacarles el máximo partido.
Continuando con un enfoque práctico, la cuarta sesión, también a cargo de Sara Pistola ofreció pautas para la redacción de textos administrativos, tales como escribir oraciones y párrafos breves, evitar las oraciones pasivas, subordinadas y sustituir términos ambiguos por palabras comunes o explicaciones sencillas. Entre los ejemplos, presentó la revisión de una multa del Ayuntamiento de Madrid de 2018, cuyo diseño y redacción fueron optimizados para mejorar su claridad y comprensión. Asimismo, la doctora mostró un trámite de la Generalitat de Cataluña que, además de simplificar el lenguaje, incluía infografías y un vocabulario accesible para facilitar su comprensión. La sesión también incluyó una actividad práctica donde los asistentes adaptaron textos reales, y reforzaron las estrategias expuestas.
Además, se revisaron guías y manuales de diversas instituciones, entre ellos la Guía de Lenguaje Claro para Servidores Públicos de Colombia (2015), la Guía de Comunicación Clara del Ayuntamiento de Madrid (2017) y el Manual de la Generalitat Valenciana (2023), que propone el uso de niveles de lengua alineados con el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER) para garantizar la comprensión por parte de personas con nivel B1. Estas guías subrayaron la importancia de metodologías como la cocreación de textos, validación externa y ejemplos de buenas prácticas.
Iria da Cunha retomó la dirección en la quinta sesión para presentar algunas herramientas para clarificar textos como Clappi, Genaro, ATECA o Clara. A continuación, se adentró en arText y arText claro, dos herramientas desarrolladas en la UNED por el equipo de investigación de las ponentes. Por un lado, arText, la versión general, permite redactar textos especializados en ámbitos como la medicina, el turismo y el académico, proporcionando plantillas para cada género textual. Por otro lado, arText claro facilita la redacción de textos del ámbito administrativo en lenguaje claro.
La profesora explicó que arText Claro emplea un enfoque basado en reglas, su interfaz permite redactar o editar textos directamente y ofrece opciones de formato estándar, corrector ortográfico básico y exportación en múltiples formatos como Word, PDF y TXT. Asimismo, el software incluye 22 recomendaciones basadas en lenguaje claro, clasificadas en tres niveles: discursivo, morfosintáctico y léxico. Estas sugerencias no se aplican automáticamente, sino que se presentan en la interfaz de la herramienta junto con explicaciones y alternativas.
Durante la sesión, se enfatizó que arText Claro no almacena textos ni requiere registro, lo que garantiza la privacidad del usuario. Además, aunque está diseñado principalmente para textos administrativos, puede adaptarse a géneros específicos en otros ámbitos, como medicina, turismo y académico.
La última sesión, dirigida por Susana Viñuales, se centró en una propuesta práctica desarrollada en la UNED, orientada a integrar la escritura en lenguaje claro en el ámbito universitario. Esta propuesta incluyó un estudio de caso en el que estudiantes de Derecho Administrativo utilizaron arText Claro para redactar textos como resoluciones y contratos en el marco de procedimientos administrativos reales. Los resultados mostraron que los estudiantes estaban más concienciados sobre la importancia del lenguaje claro. Además, se apreció un mejor rendimiento para redactar textos profesionales ajustados a estos principios.
La sesión concluyó con un ejercicio práctico de redacción, donde los participantes utilizaron arText Claro para elaborar textos administrativos y compartieron sus resultados e impresiones. Este espacio de reflexión permitió valorar las funcionalidades de la herramienta, su utilidad en contextos laborales y las posibilidades de adaptarla a las necesidades específicas de diferentes usuarios.
Tras completar las seis sesiones, es pertinente destacar los aspectos más sobresalientes del curso y las reflexiones surgidas en torno a la redacción de textos administrativos. El curso destaca por su capacidad para abordar las dificultades inherentes a la redacción de estos textos y su impacto en la interacción entre la Administración y la ciudadanía. A lo largo de las sesiones, Iria da Cunha, Susana Viñuales y Sara Pistola subrayaron la importancia de utilizar un lenguaje claro para garantizar la accesibilidad y la transparencia en los textos que se dirigen a la ciudadanía.
Uno de los mayores aciertos de la formación fue el equilibrio entre teoría y práctica. Las tres ponentes coincidieron en la necesidad de adaptar los textos administrativos a las necesidades de sus destinatarios. Esta idea estuvo respaldada por la introducción de pautas concretas para simplificar el lenguaje, reducir la complejidad estructural y evitar tecnicismos innecesarios. Además, el curso puso de manifiesto que no solo los ciudadanos enfrentan dificultades al interpretar estos textos; incluso el personal de la Administración y los estudiantes universitarios señalaron retos frecuentes al redactarlos, como identificar al destinatario, estructurar la información y seleccionar el vocabulario adecuado.
El enfoque práctico fue acertado, ya que permitió a los participantes trabajar con casos reales y herramientas como arText Claro. La posibilidad de aplicar directamente los principios del lenguaje claro a textos administrativos concretos reforzó la utilidad de este curso. Asimismo, los ejemplos, como la optimización del diseño y redacción de una multa del Ayuntamiento de Madrid, evidenciaron que el impacto de la claridad lingüística no se limita a la accesibilidad, sino que también mejora la percepción institucional y la confianza ciudadana.
Además de la combinación de teoría y práctica, otro acierto del curso fue la presentación de herramientas, guías y manuales que ilustraron estrategias para implementar el lenguaje claro. Estas herramientas no solo muestran su capacidad para guiar la redacción, sino que también recalcan la importancia de capacitar a los usuarios para sacarles el máximo rendimiento.
Por otro lado, el curso también demostró que todavía queda un largo camino que recorrer para conseguir que la comunicación entre la Administración y la ciudadanía sea clara y transparente. Los asistentes señalaron, entre otras cosas, la complejidad de ciertos textos administrativos y disponibilidad limitada de recursos para simplificarlos en algunos entornos laborales. Aunque estas dificultades fueron abordadas durante el curso, es evidente que su resolución requiere un esfuerzo continuo en la formación y el desarrollo de herramientas más accesibles.
Nota: Esta reseña se basa en los contenidos presentados durante el curso, en el que las ponentes compartieron recursos, herramientas, guías y manuales relacionados con el lenguaje claro.
En definitiva, el curso no solo proporcionó una formación exhaustiva sobre el lenguaje claro y su aplicación en el ámbito administrativo, sino que también fomentó un espacio de reflexión sobre los retos y oportunidades que plantea la comunicación institucional. La combinación de conocimientos teóricos, ejemplos prácticos y actividades interactivas consolidó su valor como herramienta de cambio para quienes trabajan en la mejora de la comunicación entre la Administración y la ciudadanía.