Imagen generada con IA
Texto escrito por Germán Suárez Suárez, estudiante en prácticas del Máster Universitario en las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Enseñanza y el Tratamiento de Lenguas de la UNED
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cada vez más presente en las vidas de las personas, tanto en el ámbito académico como en el profesional. Es innegable que se trata de una herramienta muy valiosa y eficaz para el desarrollo de muchas tareas, pero no ofrece resultados automáticos ni infalibles, así que aprender a usarla para saber sacarle todo el partido posible es un aspecto fundamental (y poco comentado) de esta nueva revolución tecnológica.
Una de las formas en las que las herramientas de IA apoyan el proceso de redacción es mediante la organización de ideas y la estructura del texto. En este sentido, la IA proporciona perspectivas alternativas desde las que el usuario puede partir para desarrollar por sí mismo el tema propuesto (Golovko, 2025). También ayuda a superar el bloqueo creativo, especialmente en las etapas iniciales de la escritura. Muchas personas suelen tener dificultades para iniciar estos proyectos, especialmente cuando se enfrentan a temas desconocidos o plazos de entrega ajustados. De esta forma, aplicaciones de IA como ChatGPT ofrecen sugerencias creativas y temas personalizados según la información que aporte el usuario.
Los beneficios de utilizar herramientas de IA para la corrección gramatical y ortográfica puede resultar de ayuda para que los individuos reconozcan y eviten errores gramaticales comunes; proporcionar retroalimentación instantánea, y fomentar el autoaprendizaje. A diferencia de las revisiones manuales, que pueden verse afectadas por el cansancio o la falta de atención, las herramientas de IA ofrecen una revisión constante y objetiva, lo que permite detectar errores que podrían pasar desapercibidos para el ojo humano. De esta manera, mejora la calidad final del texto.
Si bien la IA puede mejorar significativamente las habilidades de escritura, es fundamental que las personas sepan equilibrar su uso con la práctica independiente para desarrollar su pensamiento crítico, creatividad y sus habilidades de expresión escrita. La IA puede encargarse de las tareas repetitivas, lo que permite a los usuarios a que dediquen más tiempo a otros aspectos de la composición y la creación. En cualquier caso, este tipo de herramientas siempre deben utilizarse de manera que apoyen y potencien la creatividad humana, y no que la sustituyan. Siempre se debe comprobar la información que la herramienta proporciona, ya que puede haber información imprecisa y errada. Cualquiera que quiera hacer uso de ella tiene que saber cómo
utilizarla, ya que la falta de conocimiento puede perjudicar de manera el producto final:
[…] la instrucción para la IA o prompt juega un papel fundamental a nivel lingüístico, pero
también en cuanto a la complejidad de su redacción en función de lo que se espera como
resultado. En cuanto a esta instrucción, su escritura confusa conlleva una interacción poco
significativa para el aprendizaje. A fin de garantizar mejores resultados en la educación y
redacción del individuo, se requieren prompts claros, en donde se explique el contexto y
objetivo de la petición mediante una escritura adecuada con base en la morfosintaxis y la
explicitación del tipo de respuesta que se espera en cuanto al formato de salida. (Trejo
Gonzalez, 2026)
Asimismo, es necesario que en los proyectos se puedan incluir referencias fiables, para garantizando la solidez del texto. La creatividad, el pensamiento crítico y el criterio personal siguen siendo elementos
insustituibles en cualquier proceso de escritura, ya que aportan profundidad, perspectiva y
autenticidad. Por lo tanto, es fundamental establecer límites claros en el uso de la IA,
adaptándolos a las necesidades de cada rescrito y evitar contribuir al ruido informativo
que pueda surgir de este uso. La IA no debe entenderse como un sustituto del pensamiento
humano, sino como un complemento que potencia las capacidades del escritor. El desarrollo
de habilidades como la creatividad, el análisis crítico y la capacidad de argumentación sigue
siendo esencial para producir textos rigurosos y con identidad propia,y para el propio escritor.
Escribir bien no surge de la noche a la mañana, requiere de un proceso de aprendizaje en el que cometer errores es una parte fundamental del camino. Eliminar este aspexto de la ecuación supone eliminar el propio arte de la escritura de la vida de esa persona. Para escribir bien hay que primero escribir mal y equivocarse, entrenar al cerebro y a la persona de lo que supone el arte de escribir, sea del ámbito que sea.
Referencias
Golovko, M. (2025). How AI tools can support English writing development. The Diabetes
Educator 2(2):27-33
Trejo, H. (2026). La IA como recurso de apoyo a la redacción de síntesis. Educación
y Educadores, 28(2), 1. https://doi.org/10.5294/edu.2025.28.2.4